Masaje con piedras calientes (Masaje Tailandés)



 

Los beneficios de los masajes con piedras calientes

El masaje con piedras calientes, también conocido como terapia geotermal, es una de los más populares en la mayoría de los spas occidentales durante la última década. Esta terapia se enfoca en estimular los “chakras” o centros energéticos del cuerpo, a través de la implementación y la aplicación de temperatura con piedras.

Esta costumbre tiene sus orígenes en antiguas disciplinas orientales, y la principal creencia detrás del método es que obstrucciones en la energía del cuerpo pueden ocasionar que suframos de alguna enfermedad o malestar, por lo que es necesario activar esas zonas, y asegurarnos de que la energía fluya adecuadamente.

Con la terapia geotermal el experto se enfoca en purificar las líneas de energía, aplicando piedras frías y calientes en los distintos puntos energéticos localizados en el cuerpo. Además, las piedras que se utilizan en este proceso son piedras volcánicas, las cuales tienen la intención de transmitir la energía natural de la tierra al paciente, mejorando su estado y el efecto del masaje.

Una terapia para el cuerpo

La terapia de piedras calientes es especialmente recomendada para personas con dolencias físicas generales, ya que con los masajes y la limpieza energética estas afecciones suelen mermar, mejorando el estado del paciente de forma significativa.

De acuerdo con los seguidores de este método la activación de las zonas energéticas en el cuerpo alivia y reducen el dolor, ya que son esos puntos energéticos los encargados de transmitir estas sensaciones, y al actuar directamente en ellos son purificados.

Además, gracias a la sudoración de la piel debido a la temperatura de las piedras, que suelen alcanzar los 50 grados centígrados, se eliminan toxinas acumuladas, por lo que si se trata de una terapia constante se podrán observar los resultados y mejoras en poco tiempo.

La acción alternada entre temperaturas frías y calientes también ayuda a mejorar el funcionamiento de sistema circulatorio, ya que el masajista alterna entre piedras a 8 grados y piedras a 50 grados, una combinación que estimula la apertura y contracción de las venas, acelerando la velocidad de circulación de la sangre.

+ INFORMACIÓN